Pomerania
El Pomerania (Spitz enano alemán, Lulú de Pomerania o Deutscher Zwergspitz) es un perro de la familia Spitz, que recibe su nombre de la región de Pomerania Central, en Alemania oriental, y se clasifica como perro “Toy” por su pequeño tamaño.
Los antepasados del Pomerania eran perros de trineo en Islandia y Laponia, que llegaron a Europa por Pomerania.
La región de Pomerania, bañada al norte por el mar Báltico y limitada al oeste por la isla de Rügen y al este por el Río Vístula, fue ocupada por muchos pueblos, celtas, eslavos, polacos, suecos, daneses y prusianos. Su nombre procede de Pomore o Pommern, lo que significa “junto al mar”, y le fue dado en tiempos de Carlomagno. Es en Pomerania donde el Spitz ganó fama como mascota y perro de labor.
Se atribuye a los criadores la reducción de talla del animal y el desarrollo de su variedad de colores, siguiendo métodos de prueba y error y aplicando las teorías genéticas de Gregor Mendel. El Pomerania actual es pequeño debido a la crianza selectiva, pero conserva la robustez y el pelaje típicos de los perros de climas fríos.
Fue la Reina Carlota de Inglaterra que introdujo al Pomerania entre la nobleza de su país, pero el Pomerania sólo alcanzó fama internacional cuando su nieta Victoria volvió de unas vacaciones en Florencia, Italia con un Pomerania llamado Marco.
Debe observarse que, el Pomerania como raza moderna no existió hasta el siglo XIX. Los perros de las reinas Carlota y Victoria eran mucho más grandes, probablemente un Spitz Alemán y un Spitz Volpino. Lo mismo puede decirse de otros propietarios históricos de perros Pomerania anteriores al siglo XIX.
Sin embargo esta postulación puede ser discutida ya que en una pintura del siglo XV del autor Jan Van Eyck, titulada “El Matrimonio Arnolfini” existe un perro con las mismas características del Pomerania. Los parientes más cercanos del Pomerania son el Cazador de Alces Noruego, el Samoyedo, el Schipperke y toda la familia de los Spitz.
Según consta en documentos oficiales, en el hundimiento del Titanic, en la mañana del 15 de abril de 1912, solo 3 perros lograron ser rescatados, siendo dos de ellos de raza Pomerania. Se conoce que uno de ellos se llamaba “Lady”, y era propiedad de Margaret Hays, quien también salvó su vida.
Con un peso de 1.4 a 3.2 kg y una altura al cruz de 18 a 22 cm, según las normas del AKC, el Pomerania es la raza nórdica más pequeña.
Su cabeza tiene forma triangular, lo que le da cierto aspecto zorruno. Las orejas son pequeñas y alzadas. La cola, característica de la raza, debe curvarse sobre el lomo y portarse alta y horizontal.
El pelaje del Pomerania tiene dos capas, la interior, densa y suave, y la exterior, larga, lacia y más áspera. Los machos mudan la inferior una vez al año; las hembras intactas lo hacen durante el celo, tras dar a luz y en épocas de ansiedad.
Según una de las normas, el Pomerania debe ser equilibrado; en otras palabras, todas las partes de su cuerpo deben ser proporcionadas. También debe tener una expresión alerta reflejo de su temperamento, que suele hacerlos muy indicados como perros guardianes.
El Pomerania es muy activo, inteligente, valeroso y leal. No obstante, puede que no interactúe bien con niños pequeños, y debido a su pequeña talla puede sufrir abusos de los niños. Hay que tener en cuenta que es un perro rencoroso, y de carácter fuerte, como todos los Spitz, por lo que no tolerará los maltratos por parte de los pequeños, y llegará a morder. Si se llega a esta situación, el animal lo recordará siempre, y se mostrará esquivo, y molesto en presencia de niños.
El Pomerania puede adiestrarse como perro guardián son capaces de anunciar la llegada de intrusos con ladridos agudos y sonoros. Desafortunadamente, la falta de un adiestramiento concienzudo les ha dado una reputación de ladradores constantes y sin motivo.
El Pomerania se adapta fácilmente a la vida urbana y son excelentes para el campo, donde se despierta el profundo instinto cazador de sus antepasados silvestres.
El perro Pomerania es un perro de carácter independiente, y a veces da la impresión de ser un animal solitario. No les gusta –especialmente- el contacto físico, aunque sí agradecen las caricias, y que les rasquen la espalda y las orejas, donde son más sensibles. Debido a su pequeño tamaño, y a su apariencia de peluche, la gente tiene la tendencia de coger al perro en brazos, cosa que al animal le desagrada. Por eso antes de acercarse a tocar cualquier perro ajeno, siempre es bueno pedir aprobación a su amo.
Son enormemente fieles, y les gusta pasar largos ratos tumbados a los pies de sus amos. Sienten preferencia por una persona de la familia, aunque se mostrarán fieles, y dóciles con todas las personas del núcleo. No es raro que se muestren desconfiados, y agresivos en presencia de extraños.
El Pomerania es un perro enormemente celoso, caprichoso, y territorial, y debido a su pequeño tamaño, los dueños suelen malcriarlos, y consentirlos. Si se pretende introducir otro perro, junto al Pomerania, es mejor hacerlo cuando el animal es aún cachorro, pues de lo contrario no tolerará la presencia de otro animal.
Se recomienda no juntar al Pomerania con perros de raza grande. Su pequeño tamaño, y sus finos huesos, le hacen susceptible de sufrir graves daños por parte de los juegos de un perro grande, pudiendo causarle la muerte sin querer.
Debido a su espeso manto de pelo, de doble capa, no es raro encontrarse al perro Pomerania descansando en superficies duras, y frescas. Hay que tener especial precaución en verano, pues tienden a buscar rincones frescos y sombríos donde tumbarse, y se corre el riesgo de pisarlo.
Los Pomerania suelen ser una raza saludable, resistente y longeva, viven entre 12 y 16 años. Su principal problema es la luxación de rótula. También pueden darse el síndrome de Legg-Calvé-Perthes y la displasia de cadera, aunque son menos frecuentes en esta pequeña raza.
También son propensos a padecer Queratoconjuntivitis seca, desórdenes en los conductos lacrimales y cataratas, que pueden aparecer en adultos jóvenes y llevar a la ceguera. Son frecuentes las enfermedades de la piel, especialmente las alergias (que suelen producir eczema húmedo o dermatitis húmeda aguda) y displasia folicular. Otros problemas incluyen hipotiroidismo, epilepsia e hipoglucemia. Ocasionalmente, puede darse hidrocefalia en los cachorros.
Los Pomerania, como la mayoría de las razas “Toy”, son propensos a problemas dentales, por lo que se recomienda cepillarles los dientes semanalmente y, si es posible, a diario.
El cuidado del pelo del Pomerania es similar al del Pekinés. Es esencial cepillarlos diariamente o al menos dos veces por semana para que no se enmarañe el grueso pelaje, de muda estacional. Se recomienda el cuidado periódico de orejas y uñas, así como baños estacionales. No obstante, es mejor no bañarlos demasiado, ya que la pérdida de aceites esenciales puede dañar piel y pelaje.







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